Resolución sobre la libertad de enseñanza en la Comunidad Europea (14.3.1984) - Comunidad Europea (CE), Unión Europea (UE)

El Parlamento Europeo... 
I. Pide que la Comunidad europea reconozca los siguientes prinncipios.

(1) Todos los niños y adolescentes tienen derecho a la educación y a la enseñanza. Este derecho comprende el derecho de cada niño al pleno desarrollo de sus aptitudes y facultades. Los padres tienen derecho a decidir la educación y el tipo de enseñanza que haya de darse a sus hijos menores, en el marco de las tradiciones constitucionales comunes de los Estados miembros y de las leyes que las desarrollan;

(2) El derecho de todo niño o joven a la educación y a la instrucción sin discriminación de sexo, raza, convicciones filosóficas o religiosoas, nacionalidad o condición social o económica;

(3) La admisión de un niño en una escuela que reciba fondos públicos no puede estar supeditada a la situación económica de los padres, ni al origen social, racial o étnico del niño; los criterios determinantes deben ser sus aptitudes y sus preferencias;

(4) El sistema escolar debe acomodarse a las disposiciones pertinentes del Convenio europeo de salvaguardia de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, a las exigencias del derecho comunitario relativos a la instrucción de los hijos de los trabajadores migrantes y, además, a la Constitución, así como a las necesidades culturales y sociales del estado miembro en cuestión;

(5) La educación y la enseñanza deben tender al pleno desarrollo de la personalidad y al reforzamiento del respeto a los derechos del hombre y a las libertades fundamentales;

(6) La libertad de educación y de enseñanza debe estar asegurada;

(7)
- La libertad de educación y de enseñanza incluye el derecho de abrir un centro y de impartir en él una enseñanza;
- esta libertad incluye el derecho de los padres a elegir para sus hijos, entre centros equivalentes, uno que ofrezca a éstos la enseñanza deseada. A este respecto, el niño debe también poder entrar en un centro que, tanto en la educación como en la enseñanza, no dé la primacía a ninguna religión ni filosofía;
- el Estado no deberá recomendar o privilegiar a las escuelas confesionales en general o a los centros de una confesión religiosa determinada, ni hacer prevalecer parecidas recomendaciones o privilegios en favor de la enseñanza no confesional;
- de acuerdo con el derecho que se les ha reconocido, corresponde a los padres decidir el tipo de escuela a la que asistan sus hijos hasta que ellos puedan decidir por sí mismos. A este fin, el Estado tiene la obligación de prever los centros públicos o libres necesarios;
- el respeto a la libertad de conciencia debe estar garantizado tanto en centros públicos dependientes directamente del estado como en los centros vinculados a él mediante contrato;

(8) Los centros creados por la iniciativa privada, que cumplan las condiciones materiales prescritas por la ley para conceder los títulos, son reconocidas por el estado. Confieren los mismos títulos que las escuelas públicas;

(9)
- El derecho a la libertad de enseñanza implica la obligación de los Estados miembros de hacer posible el ejercicio práctico de este derecho, incluso en el aspecto económico, y de conceder a los centros las subvenciones públicas necesarias para el ejercicio de su misión, y el cumplimiento de sus obligaciones en condiciones iguales a las que disfrutan los correspondientes centros públicos, sin discriminación respecto a las entidades titulares, los padres, los alumnos o el personal;
- sin embargo, esto no impide que se pida a las escuelas creadas por la iniciativa privada una determinada aportación personal que refleje su propia responsabilidad y tienda a fortalecer su independencia;